Plantas aromáticas

Cómo guardar las hierbas aromáticas

Cómo guardar hierbas aromáticas
Cómo guardar hierbas aromáticas

Si no tenemos la oportunidad de consumir o aprovechar las hierbas aromáticas frescas, también podemos almacenarlas y disponer de ellas cuando las necesitemos en cualquier momento del año. Existen muchos métodos para guardar hierbas aromáticas, a continuación repasaremos algunos.

Sales de plantas aromáticas

Se pican las hierbas aromáticas frescas y se espolvorean sobre una capa de sal molida en una lámina de papel de horno. A continuación se hornean durante 15 minutos, contribuyendo al secado. Una vez secas se pueden guardar en un frasco de cristal.

Esta técnica es adecuada para especies como el cebollino, el orégano, la albahaca, el tomillo, el perejil y el romero.

Crear un concentrado de hierbas aromáticas

Está técnica consiste en combinar 60 mL de aceite de oliva con 8 tazas de hojas frescas de albahaca (previamente lavadas y secadas). Esta mezcla se bate con batidora hasta obtener una textura de puré. El resultado se almacena en un bote. Este concentrado puede durar hasta un año en la nevera. Siempre que lo utilices recuerda cubrir la superficie restante con una fina capa de aceite nuevo.

Congelar plantas aromáticas

Muchas especies de aromáticas pueden ser congeladas. Para hacerlo colócalas una vez limpias en bolsas etiquetadas e introdúcelas directamente en el congelador. También pueden congelarse utilizando una cubitera: rellena la mitad del cubito con las hojas aromáticas y el resto con agua. De esta forma, tendrás a tu disposición una pequeña porción de aromática para cuando más lo necesites. En caso de congelación, el periodo máximo antes de consumir debe ser de unos seis meses.

Este método se puede emplear con el eneldo, el hinojo, el perejil o la albahaca.

Aromatizar aceite o vinagre

Para aromatizar aceite se puede preparar una infusión de hojas aromáticas. Para ello hervimos agua en una cacerola y colocamos en su interior un cuenco de vidrio con el aceite y las hojas. Calentamos a fuego lento durante tres horas, teniendo cuidado de que la cacerola no se quede sin agua en ningún momento. Dejamos reposar y, una vez frío, almacenamos el aceite en un tarro hermético.

El tarro cerrado se deja en un lugar soleado durante tres semanas, agitándolo de vez en cuando. Luego debemos colar el aceite y podemos conservarlo en el interior de un bote durante un año.

En el caso del vinagre, se puede combinar vinagre blanco con hojas aromáticas (estragón, romero) junto a dientes de ajo, pimienta o una guindilla. Se debe machacar media taza de hojas por cada litro de vinagre. A continuación se calienta el vinagre hasta que esté a punto de hervir. Introduce las hierbas machacadas en un bote de cristal y esparce el vinagre por encima. Debe dejarse la mezcla reposando en un lugar oscuro durante una semana (agitándolo cada dos días). Para terminar se cuela el vinagre y se envasa en un nuevo bote. Puede conservarse durante seis semanas.

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