Riego

Riego a mano

El riego a mano puede ser con regadera o manguera
El riego a mano puede ser con regadera o manguera

Este es el tipo de riego tradicional (el único antes de que existiera el riego automático), se pueden utilizar distintos utensilios para distribuir el agua a mano.

Riego con regadera

Este es el utensilio más utilizado en el riego manual. Existen una gran variedad de modelos, fabricadas con diferentes materiales, pero todos se basan en un pequeño depósito conducido por un tubo hacia la salida a través de un pitorro. Una roseta con agujeros se encarga de dividir el agua en pequeños chorros que permiten un riego más suave, para evitar dañar la tierra o las plantas. Según el tamaño de los agujeros de la roseta es el riego será más gradual o más fuerte.

Riego con manguera

Otra opción eficaz para realizar un riego a mano es utilizar una manguera. Las mangueras son tubos de plástico flexible que permiten distribuir el agua desde un grifo a las plantas del huerto o jardín, sin necesidad de hacer continuos viajes hacia el grifo cuando el agua se termina (como en el caso del riego con regadera). Para que la manguera se conserve correctamente es importante que, una vez terminemos de utilizarla, la enrollemos en un portamangueras. Existen diferentes tipos de boquillas que permiten graduar la intensidad y el haz del chorro, permitiendo crear desde finas cortinas de agua a chorros fuertes de agua a presión.

Existen mangueras de diferentes diámetros, según el caudal de agua que queramos distribuir. Las más comunes son las de un diámetro de 15 mm.

La instalación de una manguera es muy sencilla. En un extremo conectaremos la manguera a la salida de agua, mediante una boquilla grifo-manguera. En el otro extremo instalaremos una pistola o lanza de riego (recomendable un modelo con regulador de caudal). También podemos extender la longitud de una manguera uniéndola a otra, para ello se utiliza un conector tipo manguera-manguera.

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